La depresión del Guadalquivir y la cercanía del litoral configuran en Huelva un subsuelo donde las arenas limosas y los rellenos aluviales son protagonistas. El nivel freático aparece a menudo entre los 3 y los 6 metros de profundidad, lo que obliga a pensar la mejora del terreno desde la saturación. Para cimentaciones de naves logísticas en el Polígono de la Paz o depósitos en el entorno de Palos, la densificación por vibración es una respuesta directa: se busca llevar la compacidad relativa por encima del 70-75% en arenas con finos inferiores al 15%. Cuando el perfil presenta intercalaciones arcillosas que comprometen la eficiencia del vibrador, se recomienda complementar el diseño con ensayos CPT para delimitar los tramos tratables y los que requerirán una técnica mixta.
Un diseño de vibrocompactación bien calibrado puede elevar la compacidad relativa de una arena suelta de un 35% a más del 80%, reduciendo el potencial de asiento en más de un 70%.
