Uno de los errores más comunes que vemos en la provincia de Huelva es diseñar cimentaciones en la marisma usando solo los resultados del SPT. La arcilla plástica de la ría, con su alto contenido orgánico, da registros de golpeo engañosamente bajos pero una resistencia al corte que no es lineal. Cuando el proyecto exige precisión —piensa en un silo portuario en el Polígono Nuevo Puerto o un bloque de viviendas junto al Odiel—, saltarse el ensayo triaxial es jugársela. La norma ASTM D4767 para suelos cohesivos saturados es el estándar que aplicamos para obtener la envolvente de falla sin suposiciones, algo que en Huelva, con 149.000 habitantes y un subsuelo tan variable, marca la diferencia entre una zapata sobredimensionada y un asentamiento tolerable.
En la marisma de Huelva, la succión en limos arcillosos puede subestimar el ángulo de fricción hasta en 3 grados si no haces un triaxial.
